La vida no es injusta, simplemente no puede ser tan facil como a veces
nos gustaría. Todos
necesitamos tropezarnos reiteradamente para aprender a levantarnos, que nuestro
corazón se rompa mil y una veces para que seamos más fuertes, que nos
dejen de lado para empezar a no esperar tanto de las personas. Si nos dieran
todo hecho nadie podría alcanzar la sensación de felicidad plena que recorre tu cuerpo cuando has conseguido algo por tus propios
medios y sientes que puedes estar orgulloso de tí mismo